miércoles, 17 de abril de 2013

Morirse es más probable a que te toque la lotería

He aquí una explicación que me impresionó y que me dió que pensar. Es del ilusionista y mentalista Derren Brown en el segundo episodio de The Events, en Channel 4.

Las probabilidades de acertar la lotería primitiva son de una entre 14 millones. Las probabilidades de que un hombre de edad media muera durante el próximo año por cualquier causa son de una entre mil. Se puede calcular que también hay una probabilidad entre 9 millones de que muera en un periodo de una hora concreta durante ese año. De ahí sale un dato comparativo muy curioso: si haces una apuesta de lotería incluso tan solo una hora antes del sorteo, es más probable que mueras a que vivas para poder ver que te ha tocado el premio."
Derren Brown
















  

Esta frase me hizo reflexionar ... además del dato de que ese hombre de mediana edad, tiene una probabilidad de morirse de 1 contra 1000 ! ...  glups !. 
A continuación, me vino a la cabeza la siguiente pregunta, qué vale más la pena, asegurarse la vida o jugar a la lotería primitiva?. Para encontrar respuesta, hice unos números, son los siguientes:

El coste aproximado de un seguro de vida, durante todo un año, para un hombre de mediana edad, de 35 años es de 1,33 €/1000 € asegurado. Por otro lado, hacer una apuesta a la lotería, cuesta 1 €.

En la primitiva del pasado 11 de Abril, (primitiva 11 de Abril), el premio para 6 aciertos fue de 1.805.150,82 €.

Con esta información hacemos la siguiente operación: Rentabilidad esperada (K) = Rentabilidad x Probabilidad de ocurrencia. 

Lotería Primitiva:
Rentabilidad = (1.805.150,82 - 1€)/1 € =1.805.149,82 €/€invertido
Probabilidad de ocurrencia: 1 entre 14 millones
K loteria= 1,805 M€/ 14 M = 1/ 7,75  = 0,129 €/€invertido

Seguro de Vida (35 años)
Rentabilidad = (1.000 - 1,33€)/1,33 =998,30 €/€invertido
Probabilidad de ocurrencia: 1 entre 1000
K seguro= 0,750 €/€invertido

Así pues, obtenemos lo siguiente: si invierto 1 € en un seguro de vida, puedo esperar recuperar 0,75 €. El resto, 0,25 €, es el coste de gestión de la aseguradora. Si por otro lado, invierto 1 € en la lotería, puedo esperar recuperar sólo 0,129 €, el coste por euro es de 0,871 €.

Así pues, desde el punto de vista de la rentabilidad es 6 veces más inteligente hacerse un seguro de vida que jugar a la lotería, y 14.000 veces más probable.

Otro elemento a destacar de estos números, es el coste de tener un seguro de vida. De cada euro que pagamos en un seguro de vida, 0,25 €, o sea el 25%, son retirados para gastos de gestión y beneficios de la compañía. 0,75€ los recuperamos.

Supongamos un padre de familia que no quiere que su familia sufra por dinero en caso que a él le pasara algo. Así, decide que necesita unos ingresos extra de 10.000 €/ año durante 20 años, para complementar las pensiones de viudedad e orfandad. Decide pues asegurar 200.000 €.

Para tener ese seguro, además de estar sano deberá invertir ese año, 200.000 € x 1,33 €/1.000 € = 266 €/año. De este dinero, el coste real, la parte que no espera recuperar, que va a gastos de gestión de la compañía aseguradora, es de un 25% de 266 €, esto es, 66,50 €.

Vale la pena que ese padre gaste 66,50 €/año para asegurar que su familia disponga de 10.000 € para gastos, cada año durante 20 años? O mejor comprar lotería?


martes, 5 de febrero de 2013

Hipoteca: El Seguro de Vida

¿Qué pasa cuando tramitamos una hipoteca con el banco? Pues pasa que junto a la hipoteca, el banco nos obliga a tramitar un seguro sobre la vivienda y un seguro de vida sobre nosotros mismos, de tal manera que si algo le sucede tanto a la vivienda como a nosotros, va a cobrar el dinero prestado. Al banco no le cuesta nada y tiene asegurado el cobro al 100%.

En este post voy a tratar el Seguro de Vida. El seguro de vida consiste en un contrato por el cual, a cambio de una cantidad de dinero, una compañía de seguros se compromete a que si nos morimos o nos quedamos inválidos nos dará un capital. La compañía hace una apuesta, en la que de media, espera ganar dinero.

En la contratación del Seguro de vida, tenemos dos posibilidades de contratación: el seguro de vida temporal y el seguro de amortización del préstamo. Son lo mismo, lo único que cambia es la forma de pagarlo.

Supongamos que tenemos una hipoteca de 165.000 € a 22 años.

En el seguro de vida temporal, aseguraríamos un capital fijo de 165.000 €, durante un año. Al siguiente año, renovaríamos el seguro por 163.000 €, pues hemos pagado 2.000 € durante el año. Cada año nos sube la prima a pagar pues somos 1 año mayores y tenemos más riesgo de morir. Pero por otro lado, como cada año amortizamos capital, el capital a asegurar es menor y por este factor, la cuota debería bajar. En el gráfico adjunto, la evolución de la cuota se refleja en una línea azul.

La segunda opción es el seguro de amortización del préstamo (línea roja). Se paga con una cuota fija anual, siempre la misma durante toda la vida del seguro. Se calcula el primer año, teniendo en cuenta el capital total, el número de años de la hipoteca menos 5 (este dato es importante) y la edad del asegurado en el momento de contratar. Se paga durante toda la vida del préstamo menos 5 años.

¿Qué alternativa es la mejor? He hecho el estudio de un caso concreto. Una persona con un capital y plazo pendiente de 165.000 € y 22 años. A continuación teneis un gráfico del que extraeremos conclusiones.


El gráfico nos explica varias cosas. Son las siguientes:

- El capital que pagamos en uno u otro caso es similar. El capital total a pagar es de 12.000€ aproximadamente.
- La distribución del pago del capital en el tiempo es diferente. En el seguro de amortización pagamos siempre una cuota fija más alta, a excepción de los últimos 5 años, que la cuota pasa a ser cero. En el seguro de renovación anual, la prima a pagar es variable, se paga durante 22 años, pero siempre es inferior a la prima del seguro de amortización.

Un dato importante a tener en cuenta es que una hipoteca media se paga 10 años antes de su cancelación, por lo que, en el caso de pago anticipado, perdemos los años en que la cuota es cero. Esta es la trampa del seguro de amortización.

Conclusiones:

- Con ambos productos pagamos un capital similar durante el plazo total de la hipoteca.
- La cuota del seguro de vida renovable anualmente es más económica, a excepción de los últimos 5 años, en el que la cuota del de amortización es cero. 
- En el seguro de amortización, estamos pagando por anticipado los últimos 5 años. Si pagamos por anticipado la hipoteca, lo cual es bastante probable, habremos pagado de más por esos últimos 5 años.
- Por tanto, es más ventajoso un seguro de vida de renovación anual. El único inconveniente es que hay que hacer la gestión de ajustar los capitales año a año. Si tenemos un agente responsable, este nos pedirá cada año el capital pendiente, y nos lo ajustará.

Otros aspectos a tener en cuenta:

- Es conveniente que el beneficiario del seguro sea uno mismo o el cónyuge, y no el banco. Así, si morimos, el capital lo recibe el cónyuge, y es el cónyuge quien decide si quiere pagar toda la hipoteca o bien prefiere seguir pagando las cuotas mes a mes. En el contrato hipotecario podremos ver si nos obligan a algo o no.
- Como contratamos el seguro con el mismo banco que nos dio la hipoteca, posiblemente no negociamos, y por tanto, es posible que estemos pagando una cuota a un precio superior al de mercado.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Agente de seguros: ¿porqué y para qué?

Hoy es Domingo tarde, vuelvo del fin de semana y me encuentro la casa inundada, el vecino cabreado, desperfectos varios ... menos mal que estoy asegurado ... pero, a quién llamo. El seguro me lo hicieron en el banco y hoy el banco está cerrado ... ¿con qué compañía trabaja el banco? no me acuerdo. Y es que no me dieron ni póliza ... ¿a quién llamo? ... a ver si en el recibo hay algún teléfono de contacto.

Este es un ejemplo real de la problemática que puede surgir cuando se contratan los seguros a través de la banca o a través de internet. No dispones de una persona de confianza a la que puedas llamar de forma automática ante un eventual problema.

El Agente de Seguros es la figura que cumple esa función, y es la persona responsable de mediar entre la compañía y el cliente.

Las ventajas de disponer de un agente para un particular o empresa son las siguientes:

1. Relación más directa con la Compañía:
- Te permite un trato personal con la compañía. Es una persona de confianza, dispones de su teléfono personal, y por tanto, puedes contactar con él en cualquier momento.
- Cuando te enfrentas a una situación difícil: un siniestro en casa, o un accidente de tráfico....el agente es la persona más indicada para ayudarte porque conoce los entresijos de la compañía, sabe a quién dirigirse y sabe exactamente qué se puede reclamar.
- Los agentes intervienen también actualizando nuestros seguros: he tenido un nuevo hijo, he hecho una ampliación en casa o me he comprado algo muy valioso para mi. El agente estará atento a cualquier cambio de tu realidad para actualizar las coberturas y adecuarlas a lo que necesitas en cada momento.


2. Conocimiento detallado de tus necesidades y de los productos que las pueden cubrir:
- Los productos de seguro o ahorro cada vez son más complejos, y el agente los conoce bien, incluída la letra pequeña, porque cada día trabaja con ellos y la compañía le está formando continuamente.
- De ese conocimiento y del conocimiento de tus necesidades, puede saber qué producto es más apropiado para ti.
- Conoce qué se asegura en cada producto, qué coberturas se solapan entre seguros, y por tanto puede optimizártelos.

Por todo ello, os recomiendo que os valgais del consejo de un agente para gestionar vuestros seguros y vuestros productos de ahorro.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El Seguro de Vida: ¿porqué lo necesitamos?


¿Porqué necesitamos un seguro de vida? Básicamente por dos razones:

La primera es que tenemos responsabilidades. Esto es, tenemos una familia a cargo que dependen de nuestros ingresos: mujer, hijos, padres, ..., y si nosotros muriéramos o quedáramos inválidos, peligraría el nivel de vida al que están habituados.

La segunda razón es que no tenemos dinero. Si tuviéramos suficiente dinero, no peligraría el pago del colegio de  los niños, de la hipoteca o alquiler, del agua, gas, luz, u otros gastos que enfrentamos en nuestro quehacer diario. 

Qué pasa pues, si aún teniendo responsabilidades familiares y no teniendo dinero ahorrado, no tenemos un seguro de vida?, pues realmente no pasa nada hasta que pasa, y es en ese momento, en medio de la desgracia, cuando uno piensa (si puede) que quizás fuera un irresponsable.

En general, la mayoría de las personas que disponen de un seguro de vida, son personas que han contratado una hipoteca y es el medio por la que el banco se asegura el pago de la deuda en caso de fallecimiento o invalidez.

Ahora bien, ¿quién es más importante, nuestra familia o el banco? Pues en muchos casos, el beneficiario de nuestro seguro es el banco, cuando sería más inteligente que el beneficiario del seguro fuera nuestro cónyuge, y él decidiera libremente, si prefiere pagar todo el préstamo hipotecario de golpe, o bien, prefiere continuar pagando las cuotas hipotecarias que le correspondan y usar el capital para otros menesteres más importantes.

¿Hasta cuando tener el seguro de vida? La respuesta viene condicionada a las 2 razones que hemos expuesto, por las que deberíamos tener un seguro. Cuando una de las 2 no se cumpla, podemos prescindir del mismo.

Así pues, si dejamos de tener responsabilidades familiares, podríamos prescindir del mismo, aunque debemos tener presente en cubrirnos a nosotros mismos en el caso de una eventual invalidez, no así en caso de fallecimiento.

Por otro lado, cuando hayamos conseguido ahorrar suficiente dinero, podremos prescindir del seguro. Es por ello, que es recomendable, tener a la vez que el seguro de vida, un plan de ahorro que nos permita poder prescindir del anterior en un futuro lo más próximo posible. 

Este fondo de reserva, ya sea en forma de seguro como de ahorro, es indispensable, al igual que son indispensables los elementos de seguridad de nuestro coche. Hay que tenerlos y no usarlos, para estar protegido ante los infortunios que a veces nos puede traer la vida.

martes, 6 de noviembre de 2012

'Agrupar nuestros seguros'

Habéis oido alguna vez el concepto de agrupar créditos? ... esto se realiza de forma habitual para reducir las cuotas totales de los créditos. Esto se consigue porque créditos a corto plazo y mayor interés, pasan a formar parte de un único crédito de largo plazo y bajo interés.

A nivel de seguros, me gustaría sacar a relucir el concepto de 'Agrupar Seguros'. Normalmente, cada uno de nosotros paga diversos tipos de seguros: vida, accidentes, automóviles, hogar,...y en general, todos estos seguros los hemos contratado de forma  individual, el día que nos compramos el coche o bien la casa, por dar un ejemplo. Ahora bien, lo más inteligente sería contratarlos todos teniendo en cuenta la visión del conjunto.

Muchas veces sucede que podemos estar pagando dos veces o incluso tres, por la misma cobertura. A veces también, pagamos coberturas que no necesitamos, pues nuestra situación personal no es la misma que hace 10 años, cuando la contratamos.

Teniendo esto en cuenta, es recomendable que hagamos el siguiente esfuerzo: reunir todas las pólizas que pagamos, y si no las tenemos todas, pedirle al banco o compañía que nos las envíen a casa. Una vez las hayamos recogido y las tengamos todas juntas, las estudiamos y vemos las condiciones. Como habrá cosas que no entendemos, es aconsejable contactar con un agente para preguntarle lo que no entendamos. Si como suele suceder, no tenemos tiempo de hacer todo esto, siempre podemos mostrarle las pólizas a un agente de seguros y le pedimos que nos de su opinión. Es su trabajo. 

Empieza entonces el periodo de análisis, donde podremos ver si tenemos coberturas repetidas, o bien coberturas que ya no necesitamos. Si a esto le combinamos, que quizás tengamos primas con precio por encima de mercado, nos podemos encontrar fácilmente con la situación de que hemos estado pagando de más un 20 o 25%, durante unos cuantos años

Suponiendo que la suma de nuestras primas fuera de 1000 €, podemos estar hablando de un sobrecoste de 200 a 250 € anuales. Vale la pena hacer un pequeño esfuerzo para pagar lo justo? ... cada uno tiene su respuesta. Mi opinión es que sí, pero más que por el ahorro, por la posibilidad de poder ajustar y mejorar las coberturas a nuestra situación personal y familiar actual.

Espero que os haya servido para reflexionar.